Lincoln, Hitchcock,… el cine nunca deja de hacer biopics. El problema es que muchas veces peca de obviedad. Sin embargo, si uno busca bien, acaba encontrando. Que la HBO esté preparando sendas tv-movies sobre Phil Spector y Liberace es el mejor ejemplo. Aún así, siempre quedarán muchas vidas interesantes por contar. Estas son cinco por las que yo hasta me plantearía participar en un crowdfunding moderno de esos. Ojo, he dicho me plantearía.
GROUCHO MARX

Julius Henry Marx. No ha habido ningún otro pájaro con más gracia que él. De acuerdo, Moncho Borrajo estuvo ahí ahí, pero se quedó en el camino. Sus libros, las películas con sus hermanos, los shows televisivos, las frases para la posteridad. Groucho no merece sólo un biopic, sino trece o catorce. Ya estoy viendo a Philip Seymour Hoffman mutando en el genial cómico. Y a su lado, James Franco como Chico; Joseph Gordon-Levitt como Harpo; y Ed Helms como Zeppo. Más difícil es encontrar el sosias de Margaret Dumont. Se aceptan ideas.
THE HOUSEMARTINS

The Housemartins tendrían, seguramente, un hueco, entre los más importantes, en las enciclopedias de música, si sus canciones hubieran sido himnos a la desesperación, si en el escenario se hubieran comportado como palos de semáforos y si alguno de sus miembros se hubiera volado la cabeza. Nada de eso hicieron, pero en cambio, grabaron dos discos grandiosos. Y lo dejaron arriba. Como los Jam. Incluso mejor que ellos, porque no tuvieron tiempo a colar ningún tema de relleno. ¿Cómo no querer ver su historia en una pantalla grande, sonando sus canciones a todo trapo? Detrás de la cámara Shane Meadows, por favor. Delante, un puñado de actores desconocidos, pero talentosos.
MÁGICO GONZÁLEZ
Ser del Mágico González es como ser de los Penny Cocks en lugar de Fito y los Fitipaldis. Una cuestión de actitud y buen gusto. El salvadoreño era todo un personaje dentro y fuera de la cancha, cuando no se quedaba dormido. Circula por ahí un emotivo documental sobre su figura, y Teledeporte le hizo, hace poco, un bonito homenaje. Pero donde esté una buena ficción que se quite lo demás, aunque en el caso de este crack con la cara del hijo perdido de Lola Flores, la realidad siempre superará cualquier historia guionizada.
CARLOS BERLANGA
El audiovisual español le debe una película o una serie a la movida (y eso que soy de los que piensan que El calentito acabará siendo un film de culto), así que puestos a pedir, que sea un biopic de Carlos Berlanga. Y ya que estamos, sin Mario Vaquerizo asomando la cara, por favor. Sería como un sexo, drogas y rock and roll, pero con clase. Veo a Raúl Arévalo de protagonista. Y un cameo de Liberto Rabal.
GLORIA FUERTES
Si eres de lo que piensas que Gloria Fuertes sólo era señora con una verruga en la cara y que hacía rimas fáciles, vete corriendo al archivo de TVE y busca el programa La Mitad Invisible que le dedicó Juan Carlos Ortega. Ay, menudo país el nuestro, siempre tan tacaño con la gente de la cultura. María Pujalte bien podría ponerse en la piel de la poetisa.




¿Por qué no un biopic de Espartaco Santoni? O de Jesús Gil. En el ámbito deportivo, George Best también merece un cantar de gesta.
Bravo por los 3. Incluso, estiraría la saga marbellí a Jaime de Mora y Aragón y Luís Ortiz, el ex-marido de Gunilla.