Ir a comer al restaurante Chez-Lyon de Valencia es un placer por varios motivos. Por ese aperitivo colosal que siempre ofrecen; por su magnífica comida; por su ambiente acogedor; y por su maitre, Francisco Mateu, inquieto restaurador, poeta y activista cultural. Todas las Navidades suele obsequiar a sus clientes con un pequeño (de tamaño, que no de talento) librito con algunas composiciones suyas. Unos versos certeros; cargados de emoción, sentimiento e incluso sentido del humor; y que lo emparentan con el gran Vicente Andrés Estellés.
Mateu tenía la costumbre, también, de regalar a amigos, algunos de sus versos embotellados. Un día, pensó que podría venderlos y destinar los beneficios a alguna ONG. Aquel proyecto, al que bautizó Desde la otra orilla y que seguramente ideó mientras leía la prensa, se puso en marcha y, a medida, que lo daba a conocer ganaba adeptos. Hoy son centenares las botellas que ya tienen o esperan dueño. Y son también unas cuantas las poesías que aguardan una botella con la que emparentarse. Poetas anónimos y reconocidos comparten este proyecto que aúna la creación y la solidaridad (Aspanion, Asociación de Padres de Niños con Cáncer de la Comunidad Valenciana recibe íntegramente todos los beneficios). Hay dos formas de colaborar. Una, la principal, comprando esas botellas por 4 euros. La otra, los que tengan alma poética, solicitando un pergamino donde escribir unos versos. También hay una tercera y es yendo a comer al Chez-Lyon. No olviden que se acerca la Navidad y que eso allí siempre significa algo.
CERRADO POR (Francisco Mateu)
El día que yo falte
no anunciéis
que fue por defunción
¡que yo por eso no falto!
Para cerrar una puerta
que siempre se abrió
ponedle al menos
un poco de imaginación

Paco Mateu es una de las mejores personas que conozco y, además un poeta genial.
¡¡¡Totalmente de acuerdo!!!